Paseo obligatorio es recorrer las calles del barrio de San Francisco, el más antiguo en la ciudad, sitio donde se ubicaban los originarios de estas tierras y donde se llevó a cabo la primera misa en tierra firme del continente americano, cuyo recuerdo permanece en una columna levantada por los lugareños en la entrada del templo, así como el bautismo de Jerónimo, nieto de Hernán Cortés.

La Iglesia de San Francisco, primera construcción fundada en la Península de Yucatán, contaba con un convento anexo del que hoy en día se conservan algunos restos y que sirvió en muchas ocasiones para resguardar a la población durante los ataques piratas.

Espacio de franca charla en las tardes calurosas a las puertas de las casas, respirando el aire puro del mar, este suburbio nos ofrece además, cruzando el puente de San Francisco, otro templo de nombre “La Ermita”, construido bajo la advocación de Nuestra Señora del Buen Viaje. Cerca de allí, existe la conocida como “Cruz Verde”, que es un crucifijo de dicho color ubicado en la fachada de una casa y que se festeja cada 3 de mayo.

También, podemos encontrar los famosos Portales de San Francisco, donde antiguamente existían una fábrica de aguardiente, una de refrescos y una de galletas “Dondé”. Hoy día el lugar ha sido ocupado por habitantes y algunos negocios de comida típica como la cenaduría.

En dicha zona, inició también el tranvía de la ciudad, que era un carro sobre rieles, jalado por animales de carga y a un costado de la plazuela se levanta, orgulloso, el Circo Teatro “Renacimiento”, sitio donde se congregaban la clase media baja y la popular a compartir espectáculos circenses, de box, taurinos, teatrales y cine; por muchos años permaneció cerrado y destruido hasta que recientemente fue restaurado.

También es posible recorrer allí cerca el barrio del 7 de Agosto, en donde es posible ver el conocido como Pozo de la Conquista, lugar donde Francisco Hernández de Córdoba llegara a Campeche en marzo de 1517 y donde mitigara su sed.

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